Trabajar en test y publicar en producción es la forma segura de mantener una web viva. El momento delicado es juntar los dos mundos: lo que has hecho tú en test y lo que ha pasado en producción mientras tanto (un pedido, un cliente que editó un texto, una foto nueva). La ventana de Sincronizar lo ordena en cinco pasos, con un solo botón de Continuar.
1. Estado: qué viaja y hacia dónde
Aquí ves todo lo que ha cambiado a cada lado: ficheros, páginas y registros de la base de datos. Marcas lo que sube y lo que baja, y resuelves los conflictos (lo que cambió en los dos sitios) ahí mismo. Prod se queda con lo de producción en la bajada y Local sube lo tuyo en la subida.
Si dudas, Ver cambios abre una comparación en dos columnas, Test | Prod: los campos que difieren, los módulos añadidos, quitados o cambiados y las imágenes. Si una página solo cambió sus fotos, sale con la etiqueta «Cambiaron las fotos».
2. Bajada: primero, lo de producción
Antes de subir, conviene traerse lo que ha cambiado en producción. En este paso ves la lista exacta de lo que va a bajar, lo que se borrará en local y lo que se quedará con la versión de producción, antes de tocar nada. Después ves cada paso de la bajada en vivo: punto de restauración, plugins, estructura, módulos, recursos y caché.
Si no hay nada que bajar, Seguir sin bajar te lleva directo a la subida. Y si lo que quieres es tirar tus cambios locales, Descartar cambios locales también está aquí, porque descartar es quedarse con lo de producción.
3. Comprobación: el pre-vuelo
Antes de subir, Forge revisa que todo esté en orden:
- si el core de producción está al día (y te deja actualizarlo ahí mismo);
- si hay cambios de estructura de la base de datos que decidir. Lo que no puede perder datos, como añadir un campo, se aplica solo. Lo que sí puede, como borrar una columna, te lo pregunta uno a uno;
- si los recursos compilan;
- qué vas a subir, por categorías.
Si un área del layout global (CSS, JavaScript, header, footer…) pierde muchas líneas de golpe, lo verás en rojo para que lo revises antes.
4. Subida
La subida se ve paso a paso, con cuántos elementos han ido bien y un «más info» si producción rechaza algo. Cada página viaja con sus módulos, textos traducidos e imágenes, y producción conserva sus propios números de registro: nada se sobrescribe sin que lo decidas. Al terminar, Forge regenera el CSS y vacía la caché de la web en vivo, para que los cambios se vean ya.
Si cierras la ventana, la subida sigue en el servidor.
5. Resumen
Al final, un resumen te cuenta qué pasó en cada dirección (lo bajado, lo subido y lo que hizo producción) y si queda algo por sincronizar. Los pasos que no hacían falta quedan en gris y los que has dado, con su marca.
Y si algo sale mal: deshacer
Cada subida o bajada de páginas y registros queda en el Historial de Sincronizar con un botón Deshacer en la más reciente. Antes de deshacer, Forge comprueba que nadie haya tocado esas tablas desde entonces; si lo han hecho, te lo dice y te deja decidir.